La conmovedora carta de la hija de un minero de Rio Turbio

 

Por el conflicto en YCRT, la hija de un trabajador de la mina de Río Turbio redactó una emotiva carta.

“A los mineros, familiares y a todo el pueblo rioturbiense:

Una vez más, lamentablemente, se repite la historia en nuestro querido Pueblo.

Tal vez algunos no lo vivieron, pero los que si estuvimos en los años ´90 tenemos el deber de transmitir y recordar la lucha de nuestros padres, abuelos, tíos, y madres, esposas, hijos e hijas, para mantener las fuentes de trabajo, el sustento no solo familiar sino de toda la Comunidad.

Es importante tener memoria, la experiencia de nuestro pasado como Pueblo nos debe servir para la lucha de hoy, que es la misma, nos debe dar la fortaleza necesaria para enfrentar las políticas de ajuste y exclusión que se reiteran tristemente, avasallando las esperanzas y proyectos de vida de jóvenes que viven en nuestro Pueblo, o de los que buscan estudiar una carrera en otro lugar, de los jóvenes que vuelven a la Provincia apostando a sacarla adelante, y de las familias que eligen a Río Turbio como su lugar para vivir.

Debemos aprender como Pueblo de ese pasado para ser mas fuertes e inteligentes a la hora del reclamo. Debemos interpelar a toda la sociedad para que se una a la lucha y explicarles, las veces que sean necesarias, que los despidos no afectan solo al que recibe un telegrama.

Un despido afecta a una familia que ya no podrá comprar en algún negocio, atenderse en un consultorio, estudiar en una escuela o en una universidad, que no podrá comprase un auto o construir una casa. En definitiva, un despido afecta a toda la Comunidad.

No nos permitamos caer en la inútil división por casuismos menores, debemos impedir que el discurso solapado sobre la eficiencia de recursos cale a punto tal de enfrentar al Pueblo contra el Pueblo.

Debemos entender que jugar con la necesidad y la desesperación de un padre o madre, y muchas veces con el desconocimiento de sus derechos, de aceptar un retiro voluntario es cuanto menos indigno.

En aquellos años, mi padre, así como muchos en estos días, aceptó por necesidad esa propuesta, para que sus hijas podamos terminar nuestros estudios, quedando librado a lo que Dios dispusiera. Los que siguieron fueron años muy duros y difíciles. Muchas familias se vieron en la penosa tarea de dejar el Pueblo, o volver a sus hijos que estaban estudiando en otra Provincia, dejar de construir o mejorar sus casas, cambiar el auto o irse de vacaciones.

Por eso, mi deseo de que no se repita la historia se une, seguramente, con el de muchos que estuvieron y vivieron en aquella época.

Mi eterna solidaridad y cariño a los mineros del carbón, a sus familias y a todos los rioturbienses que abrazan al Pueblo desde el corazón”.

Hija de minero y Rioturbiense.

(Fuente: Patagonia Nexo.)