Comienza el juicio a una pareja por explotar sexualmente a una menor

 

Se trata de una causa que data de 2010 y por la que el año pasado el Tribunal Oral Federal rechazó un pedido de juicio abreviado del Ministerio Público Fiscal. Los acusados de explotar sexualmente a una joven neuquina de 16 años son Marcelo Varga y Verónica Falcon, pareja que fuera dueña del local “El Viejo Dragón”. El proceso se iniciará mañana en la sede de Prefectura de Caleta Olivia. Podrían ser penados con desde cuatro a diez años de prisión.

* Por Juan Manuel Reyna

El Tribunal Oral Federal de Santa Cruz comenzará mañana con el juicio a una pareja acusada de explotar sexualmente a una menor de edad en la localidad de Pico Truncado. El proceso tendrá lugar en la sede de Prefectura de Caleta Olivia, luego de que el año pasado se rechazara el petitorio de un juicio abreviado.

La causa data de 2010, año en que a una joven de 16 años de edad oriunda de Neuquén le fue ofrecido el trabajo como moza en un local nocturno y finalizó siendo sometida por los propietarios de este, instándola a tener relaciones sexuales con los clientes.

Los imputados son Marcelo José Luis Varga (42) y Verónica Vanesa Falcon (39) y, según pudo conocer La Opinión Austral, existirían pruebas suficientes que acreditarían el delito a la Ley 23.364 de Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas.

Según esta ley, se entiende por trata de personas el ofrecimiento, la captación, el traslado, la recepción o acogida de personas con fines de explotación, ya sea dentro del territorio nacional como desde o hacia otros países.

La causa fue elevada a juicio por requerimiento fiscal formulado por el Dr. Lucas Alberto Colla, ante el Juzgado Federal de Caleta Olivia. Se le atribuyó a los procesados haber ofrecido el trabajo como moza en el local “El Viejo Dragón” a una joven menor de edad (de iniciales FV), por aquel entonces de 16 años de edad.

La joven, quien vivía en la provincia de Neuquén, se encontraba en la búsqueda de empleo y a través de un llamado telefónico de una mujer, quien manifestó ser la dueña del local, fue contactada para la posición de moza.

Al arribar al lugar, la mencionada menor de edad -quien además estaba cursando un embarazo- fue recibida y alojada por los imputados con fines de explotación sexual, no para realizar el trabajo prometido, en una habitación situada en la parte trasera del local que funcionaba como cabaret. Allí estaba junto con otras mujeres y no se les dejaba salir.

Según consta en el expediente, el mismo día que llegó, cerca del mediodía, ya fue sometida a trabajar. No le preguntaron su edad, sólo su nombre y sólo se le permitía salir una hora por las tardes. Los días de semana trabajaba de 00 a 06:30 y los fines de semana hasta las 07 horas, de lunes a lunes. Todo esto permaneciendo luego encerrada en ese mismo lugar, que era controlado por los encargados.

De acuerdo a la investigación, los encausados percibían el dinero que abonaban los clientes por las copas, que iban desde 50 a 100 pesos, y los pases desde 250 pesos. Si bien el 50% de estos últimos correspondía a las mujeres, en el caso particular de la menor de edad ella no cobró nada, pese a que refirió que trabajó “acostándose con muchos hombres”, según consta en el informe.

La misma se fue de su casa el 19 de marzo de 2010, arribando cuatro días más tarde a Pico Truncado y permaneciendo allí, “trabajando” en el local, hasta el 26 de marzo de 2010, día en que efectuó un llamado telefónico a la Comisaría Primera expresando que estaba en “El Viejo Dragón” y quería regresar a su hogar.

Personal policial realizó ese mismo día un operativo y la rescató cerca de las 16 horas. También se dio con una mujer de nacionalidad dominicana, quien advirtió que no podía irse hasta que “llegara el dueño”.

Se calificó la conducta desplegada por los imputados como configurativa del delito previsto y reprimido por el artículo 145 ter del Código Penal: “el que ofreciere, captare, transportare o trasladare, dentro del país o desde o hacia el exterior, acogiere o recibiere personas menores de 18 años de edad, con fines de explotación, será reprimido con prisión de cuatro (4) a diez (10) años”, delito agravado en función del inciso 1 en calidad de coautores.

Rechazo al juicio abreviado

Por este caso, el fiscal general, Dr. Gonzalo Miranda, solicitó el debate abreviado modificando la calificación legal de los hechos, considerando que “no se pudo acreditar que los autores del ilícito tuvieran conocimiento de que FV fuera menor de edad”, debido a que entendió que las pruebas ofrecidas “no permitían esclarecer la participación de los acusados”. A dicha presentación suscribió la defensora oficial de Varga y Falcon, Dra. Ana Pombo.

Se fijó una audiencia y en esta, los imputados fueron interrogados si ratificaban su participación y responsabilidad en los hechos atribuidos. Ambos adhirieron a la propuesta de juicio abreviado del fiscal general.

Según consta en el fallo del Tribunal con fecha 17 de mayo de 2017, dejaron expresa conformidad respecto a la “existencia de los hechos, la participación en ellos que se le atribuyera en aquella presentación y la calificación legal que el representante público formulara al proponer el trámite, a la pena requerida y a la forma de cumplimiento”.

Ante esto, el Tribunal consideró que el artículo 431 bis, en su inciso 3, prevé y establece que el juez podrá rechazar la solicitud “argumentando la necesidad de un mejor conocimiento de los hechos o su discrepancia fundada con la calificación admitida”.

En tal sentido, se rechazó la argumentación fiscal al considerar que, “encontrándose acreditada la minoría de edad de la víctima, es posible acreditar el conocimiento de los imputados sobre este aspecto”.

Asimismo, la propia víctima relató que sus tratantes en ningún momento le preguntaron la edad ni le pidieron documentos, pero sí la alojaron en su prostíbulo, “lo que analizado en el conjunto de circunstancias que rodearon los hechos, puede llevarnos a conclusiones opuestas a las del Sr. fiscal solicitante”, afirma el fallo.

En base a esto, se resolvió rechazar el acuerdo de juicio abreviado presentado por el Ministerio Público Fiscal y se dio intervención a los jueces integrantes del Tribunal a proceder de acuerdo a las disposiciones del artículo 354 del Código Procesal Penal (citación a juicio para verificar cumplimiento de las prescripciones de la instrucción).

“El Viejo Dragón”

Según pudo conocer este medio, el local funcionaba como cabaret en calle Mitre 542 de la ciudad de Pico Truncado. Su dueño, Varga, ese mismo 2010 afrontó una denuncia por trata de personas en la que fue sobreseído. Actualmente tiene domicilio en Carlos Paz (Córdoba) junto a su pareja Verónica Falcon.

La Justicia Federal había sido advertida sobre que en este local había mujeres ejerciendo la prostitución de manera involuntaria y que además se vendía droga. A raíz de esto, la jueza federal de Comodoro Rivadavia, Eva Parcio, ordenó un allanamiento y la detención de Varga y de otros dos empleados.

Gendarmería Nacional llevó a cabo el procedimiento a fines de septiembre de 2010. Si bien los tres sujetos permanecieron detenidos casi dos días, no se encontró “a la supuesta víctima en el cabaret” y tampoco se hallaron drogas, por lo que la Justicia sobreseyó a Varga.

En días posteriores, el propietario del local manifestó a El Patagónico que “en principio no había ninguna mujer ‘trabajando contra su voluntad’ y mucho menos drogas. No encontraron nada, porque funcionamos con todo en regla”.

También, la supuesta víctima, que fue ubicada en otro lugar de Pico Truncado, declaró en sede judicial que nunca había trabajado en el cabaret allanado. A partir de ese testimonio, la jueza -tras indagar a los detenidos- lo sobreseyó y ordenó su inmediata libertad.

(Fuente: La Opinión Austral.)