Mantienen la prisión preventiva del sospechoso de asesinar a su expareja

 

El tribunal que a pedido de la defensa del imputado Gustavo Servera revisó la prisión preventiva dictada por el juez natural de la causa, resolvió confirmar esa medida por el término de cuatro meses.

Por el asesinato registrado el 5 de febrero de este año, que tuvo como víctima a María Soledad Arrieta, se efectuó ayer la audiencia de revisión de la prisión preventiva solicitada por la defensa del imputado, Gustavo Servera.

La defensa cuestionó la resolución del juez natural de la causa como arbitraria y solicitó la libertad de Servera con presentaciones semanales y prohibición de acercamiento a testigos y subsidiariamente su arresto domiciliario. En cambio, la fiscal solicitó que se confirme la resolución del juez y se mantenga la prisión sobre el imputado.

El tribunal de revisión estuvo compuesto por las juezas penales Gladys Olavarría y Mónica García. Por el Ministerio Público estuvo presente la fiscal María Laura Blanco. Mientras, la defensa del imputado fue ejercida por Cristina Sadino, defensora pública. También se hicieron presentes familiares de la víctima acompañados por una profesional del Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito.

El tribunal de revisión resolvió por unanimidad confirmar la resolución del juez natural de la causa en todos sus términos, y mantener la prisión preventiva de Servera por cuatro meses, a partir de los elementos de convicción suficientes existentes para tenerlo como probable autor del crimen; y la existencia de los peligros procesales de fuga y entorpecimiento de la investigación.

De acuerdo a la imputación que presentó la Fiscalía, el 5 de febrero de 2018, en el horario comprendido entre las 1.30 y las 2, María Soledad Arrieta se encontraba en el inmueble ubicado en la parte posterior de un predio ubicado en calle Juan Manuel de Rosas al 3600, del barrio Abel Amaya.

En tales circunstancias, se hizo presente su expareja, Gustavo Alejandro Servera, quien reside en el inmueble ubicado en la parte delantera del predio. Ingresó presuntamente por una ventana lateral, y mediante golpes y utilizando un lazo metálico que colocó alrededor del cuello de Arrieta, ejerció presión y la redujo.

El ataque reseñado le produjo a Arrieta excoriaciones lineales en diversas partes del cuerpo, entre ellas en el tórax del lado derecho, y en el cuello, región latero-posterior, dos equimosis en la parte delantera del cuello. Acto seguido, la condujo al dormitorio del inmueble, donde la roció con un líquido inflamable y la prendió fuego, tras lo cual se retiró del lugar, provocando así la muerte de Arrieta por quemadura extensa y de vías aéreas.

El ataque, según la imputación de la Fiscalía, se produjo como conclusión de una relación signada por violencia de género, en la que Arrieta se encontraba en una situación de subordinación y sometimiento hacia Servera, basada en una relación desigual de poder.

(Fuente: El Patagonico.)