El cine nacional está de luto por la muerte del director y realizador Octavio Getino

 

El cineasta, uno de los fundadores del Grupo Cine Liberación, falleció esta madrugada a los 77 años, por un cáncer.  Fue uno de los máximos referentes del cine político y social de los 60 y los 70 en la Argentina.

Nacido en la ciudad de León, en la provincia de Castilla y León, España, el 6 de agosto de 1935, en la década del 50 partió con rumbo a la Argentina y en 1964 ganó el premio Casa de las Américas de Cuba por su libro de cuentos “Chulleca”.

Entre sus múltiples tareas de su juventud, que precedieron a su incorporación al cine militante y al mundo del audiovisual mencionaba la de trabajador metalúrgico, lavacopas y periodista entre otros.

Integró el mítico Grupo de Cine Liberación, con Fernando “Pino” Solanas y Gerardo Vallejo, con quienes compartió el extenso documental “La hora de los hornos (Notas y testimonios sobre el neocolonialismo, la violencia y la liberación)”, acerca del imperialismo en Latinoamérica, filme hecho con la colaboración del cineasta cubano Santiago Alvarez y exhibido durante años en la clandestinidad.

En ese mismo grupo que proponía la integración latinoamericana y la lucha contra el imperialismo participaron otros cineastas importantes del cine nacional de urgencia como Enrique y Nemesio Juárez

Precisamente en 1968, Getino fue coguionista de “El camino hacia la muerte del viejo Reales”, que dirigió Gerardo Vallejo, y se convirtió en uno de los grandes ejemplos del nuevo cine latinoamericano.

En 1969, Getino rodó “Argentina, mayo de 1969: Los caminos de la liberación”, mención de Fipresci en el Festival de Berlín, y en 1971, con Solanas, “Actualización política y doctrinaria para la toma del poder”, que incluye una extensa entrevista con Juan Domingo Perón todavía en el exilio español.

También de 1971 es “Perón, la revolución justicialista”, y de 1972 data su primera y única ficción “El familiar”, con la que actualizó políticamente la leyenda de “el familiar”, personero demoníaco de la tierra destinado a apoderarse de cuerpo y espíritu de sus peones, según lo pactado con el dueño de esos territorios.

El filme, con guión coescrito con Jorge Honig y recién estrenado en 1975, tuvo como figuras centrales a Emilio Alfaro, Carlos Lagos, Carlos Muñoz, Martín Adjemian y Víctor Proncet.

Recién en 1973, con el retorno de la democracia y el triunfo de Héctor J. Cámpora en elecciones que prologaron la vuelta de Juan Domingo Perón, se estrenó comercialmente “La hora de los hornos”.

Entre agosto y noviembre de ese año, precisamente durante el mandato de Cámpora, fue nombrado interventor del Ente de Calificación Cinematográfica que había sido creado durante la dictadura de Juan Carlos Onganía no solo para la calificación sino además para la censura de cine.

Desde ese puesto autorizó numerosos filmes que habían sido prohibidos con anterioridad, como “Ultimo tango en París”, decisión que le significó un proceso judicial.

Tras el golpe militar y tal como ocurrió con otros protagonistas del cine político de la época, fue perseguido y amenazado de muerte y se exilió primero en el Perú, y luego en México, donde continuó su obra fílmica y literaria.

Nuevamente en democracia y tras su regreso al país, entre 1989 y 1990 fue director del Instituto Nacional de Cinematografía (en la actualidad Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales), del que se marchó en desacuerdo con la política oficial de entonces.

En 1987 publicó “Incidencia del video en las cinematografías de siete países latinoamericanos” y en 1992 estuvo a cargo del primer estudio realizado en América Latina sobre “Dimensión económica y políticas públicas de las industrias culturales”.

Entre 2004 y 2007 coordinó el Observatorio de Industrias Culturales (OIC) de la Ciudad de Buenos Aires y el Observatorio Mercosur Audiovisual (OMA) de los organismos nacionales de cine de la región.

De sus tareas más recientes se destaca la de haber sido Coordinador Regional del Observatorio del Cine y el Audiovisual Latinoamericano de la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano (OCAL-FNCL).

Su tarea como docente fue notable en cursos de posgrado en FLACSO, filial Buenos Aires y en la Universidad Nacional Tres de Febrero, igual que la de consultor en organismos internacionales (UNESCO, PNUD, FAO y PNUMA) en temas de medio ambiente, comunicación y cultura en varios países de América latina.

En cuanto a libros, publicó numerosos trabajos sobre temas del cine, la cultura y la comunicación latinoamericana y argentina.

Entre los más recientes figuran: “El capital de la cultura: Las industrias culturales en Argentina y en la integración MERCOSUR” y “Cine iberoamericano: los desafíos del nuevo siglo”.

También tuvieron reciente edición “Cine argentino: Entre lo posible y lo deseable”; “Turismo: entre el ocio y el negocio” y una nueva versión de su primera obra literaria “Chulleca”.

Tenía un blog (octaviogetinocine.blogspot.com.ar), en el que además de numerosos artículos se puede ver su obra cinematográfica.

Su compañero y colega Nemesio Juárez confirmó a Télam que los restos de Getino serán velados desde las 18 en la sede de la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (ENERC) y mañana a las 11 partirán hacia el Cementerio de la Chacarita donde, tras un responso, serán cremados.