AESA donó 200 pares de botines y 200 mamelucos a la Escuela Industrial N° 1 de Caleta Olivia
La Asociación de Empresas de Servicios Petroleros entregó indumentaria laboral a los alumnos de la institución educativa de la zona norte. La donación alcanza a todos los estudiantes de los talleres y busca facilitar el aprendizaje práctico en un contexto donde el empleo petrolero es central.
La Asociación de Empresas de Servicios Petroleros (AESA) entregó 200 pares de botines de seguridad y 200 mamelucos a la Escuela Industrial N° 1 de Caleta Olivia. La donación se concretó este miércoles y está destinada a los alumnos que cursan los talleres de formación profesional de la institución.
Según datos de la propia escuela, la matrícula total de los cursos técnicos supera los 180 estudiantes, por lo que la entrega cubre la necesidad actual y deja un stock para los ingresos de los próximos meses. Los botines y mamelucos son indumentaria obligatoria para las prácticas en talleres, donde los alumnos simulan condiciones reales de trabajo en la industria hidrocarburífera de la cuenca del Golfo San Jorge.
Desde AESA indicaron que la iniciativa forma parte de su programa de responsabilidad social y busca acompañar la formación de mano de obra calificada para el sector. “Queremos que los chicos puedan practicar con la misma protección que se exige en los yacimientos”, señalaron representantes de la cámara durante la entrega.
Por su parte, las autoridades de la Escuela Industrial N° 1 destacaron que la donación evita que las familias tengan que afrontar el costo de estos elementos, que rondan los 25 mil pesos por equipo completo. En un municipio donde la actividad petrolera explica más del 70 por ciento del empleo formal, según cifras del Ministerio de Trabajo provincial, este tipo de apoyos incide directamente en el bolsillo de los hogares.
Los mamelucos llevan el logo de la escuela y están confeccionados con telas ignífugas y resistentes, las mismas que se utilizan en las operadoras y contratistas de la cuenca. Los botines, de punta de acero y suela antideslizante, cumplen con las normas IRAM que rigen en los permisos de trabajo en pozos y plantas procesadoras.
La escuela, ubicada en el corazón de la zona norte santacruceña, forma técnicos en perforación, mantenimiento electromecánico y soldadura, perfiles que luego son demandados por las empresas de servicios petroleros. En los últimos tres años, más de 120 egresados de esta institución ingresaron al mercado laboral local, según registros de la propia dirección.
Desde la cámara empresaria adelantaron que evaluarán replicar la experiencia en otras instituciones educativas de la provincia que dicten carreras vinculadas a la energía y el trabajo. En paralelo, la Escuela Industrial N° 1 planea incorporar los elementos donados al kit obligatorio de ingreso para el ciclo lectivo 2027.
La entrega se realizó con la presencia de directivos de AESA, docentes y alumnos de los últimos años. Ambas partes coincidieron en que este tipo de acciones fortalecen el vínculo entre la educación técnica y las necesidades reales del principal motor económico de Santa Cruz.