Cuestionan decreto que autorizó venta de tierras en Reserva Provincial Península de Magallanes
Vecinos y una abogada reclaman información y participación ciudadana por la transferencia de dos parcelas cercanas al glaciar Perito Moreno. La Justicia Federal ordenó suspender provisoriamente la operación mientras se analizan posibles irregularidades.
La Reserva Provincial Península de Magallanes, en el departamento Lago Argentino, se encuentra en el centro de un conflicto por la autorización de venta de dos parcelas mediante decreto provincial. La abogada Melina Lorenti presentó un recurso administrativo y judicial en el que advierte la falta de participación ciudadana y de información pública sobre la operación inmobiliaria.
Según el planteo, el decreto en cuestión autoriza la transferencia de tierras ubicadas dentro de los límites de la reserva, en una zona cercana al glaciar Perito Moreno, uno de los principales atractivos turísticos de Santa Cruz. Los vecinos de El Calafate y la zona cordillerana exigen conocer los detalles de la venta: quiénes son los compradores, el precio de las parcelas, el destino de los fondos y qué impacto tendría en la protección ambiental del área.
La Reserva Provincial Península de Magallanes fue creada para preservar el ecosistema de la zona, que incluye bosques, costas del lago Argentino y proximidad al glaciar. Cualquier cambio de titularidad o uso del suelo en ese territorio debería, según los reclamos, pasar por audiencias públicas y evaluaciones de impacto ambiental. Hasta el momento no se ha hecho pública ninguna de esas instancias.
La Justicia Federal intervino y ordenó la suspensión provisoria de la transferencia de los terrenos hasta que se resuelva el planteo de Lorenti. El fallo busca garantizar que se cumplan los procedimientos de participación ciudadana y se brinde la información solicitada a los vecinos.
Desde la Gobernación y el Consejo Agrario Provincial aún no emitieron una respuesta oficial detallada. Fuentes consultadas en Río Gallegos indican que el decreto se enmarca en una política de regularización de tierras fiscales, pero no aclararon si las parcelas forman parte de un plan de desarrollo turístico o de otra índole.
El conflicto se lee en clave local: en El Calafate y El Chaltén, la actividad turística genera la mayor parte de los empleos directos e indirectos. Cualquier modificación en el régimen de protección de la península puede afectar la oferta de visitas al Perito Moreno, que recibe decenas de miles de turistas por temporada y sostiene a guías, hoteleros, gastronómicos y transportistas. Si la venta implicara un cambio de uso del suelo, podría modificarse el paisaje visible desde los pasarelas del glaciar o generar nuevas construcciones en un área sensible.
Lorenti, en su presentación, solicitó que se revele el texto completo del decreto y los informes técnicos que lo sustentan. Hasta ahora, los vecinos solo accedieron a versiones parciales que circulan de manera informal. El reclamo también alcanza al impacto en el empleo: si la operación se concretara sin controles, podría abrir la puerta a emprendimientos que compitan con las regulaciones actuales del área protegida.
En Santa Cruz, los debates sobre tierras fiscales suelen terminar en discusiones sobre puestos de trabajo. La zona cordillerana depende fuertemente del turismo sustentable; cualquier decisión que afecte la Reserva Provincial Península de Magallanes se traduce, para los habitantes, en potenciales fuentes de ingreso o en riesgos para las que ya existen.
La medida cautelar federal mantiene suspendida la operación. Se espera que en los próximos días las autoridades provinciales respondan el requerimiento de información y que la Justicia defina si se realiza una audiencia pública antes de cualquier avance en la transferencia.
El caso vuelve a poner en discusión el equilibrio entre el desarrollo económico y la preservación de los recursos naturales que sostienen la economía de la región cordillerana. Los vecinos de El Calafate y Río Turbio, que viven de cerca tanto el turismo como la actividad extractiva, siguen de cerca cada paso del expediente.