Empresarios de Santa Cruz cuestionan el rol de Santa Cruz Puede SAU por competencia desigual con pymes
La FESC, la CCIA de Río Gallegos y la Asociación de Empresarios Hoteleros, Gastronómicos y Afines advirtieron que la empresa estatal incursionaría en rubros que ya son atendidos por el sector privado, lo que pondría en riesgo cientos de puestos de trabajo locales.
Río Gallegos, 26 de agosto de 2026 – La Federación Económica de Santa Cruz (FESC), la Cámara de Comercio, Industria y Afines (CCIA) de Río Gallegos y la Asociación de Empresarios Hoteleros, Gastronómicos y Afines de la provincia cuestionaron el alcance operativo de la empresa estatal Santa Cruz Puede SAU y advirtieron que su participación en distintos rubros genera una competencia desleal con las pequeñas y medianas empresas locales.
Según los empresarios, la firma estatal –creada para promover el desarrollo productivo– estaría incursionando en actividades que ya son cubiertas por el sector privado, desde servicios turísticos hasta provisión de bienes y logística. Esto, señalaron, afecta directamente la sostenibilidad de las pymes que emplean a la mayoría de los trabajadores santacruceños.
En un comunicado conjunto, las tres entidades pidieron que se delimite claramente el rol de Santa Cruz Puede SAU para evitar que compita con quienes ya invierten y generan empleo en la provincia. “No se trata de oponerse al Estado, sino de que las reglas sean iguales para todos”, indicaron.
La FESC representa a más de 4.500 empresas en toda Santa Cruz, muchas de ellas pymes familiares que operan bajo convenios colectivos de trabajo provinciales. La CCIA de Río Gallegos agrupa a más de 800 comercios e industrias de la capital, mientras que la Asociación de Empresarios Hoteleros, Gastronómicos y Afines nuclea a unos 250 establecimientos que dependen fuertemente del turismo en Calafate, El Chaltén y Río Gallegos.
Los dirigentes consultados coincidieron en que, si la empresa estatal avanza sin límites, podría desplazar a prestadores privados en rubros como transporte de pasajeros, provisión de alimentos institucionales, servicios de hotelería para contingentes oficiales y comercialización de productos regionales. En algunos casos, advirtieron, ya se registraron situaciones donde Santa Cruz Puede SAU ofreció precios por debajo del mercado gracias a subsidios y exenciones impositivas de las que las pymes no disponen.
Desde el sector privado sostuvieron que cada puesto que se pierde en una pyme santacruceña implica la salida de entre 1,8 y 2,2 empleos indirectos en la cadena de valor local (proveedores, transportistas, servicios). En la cuenca del Golfo San Jorge y en la zona cordillerana, donde el empleo formal privado ya cayó un 8 % en los últimos dos años según datos de la propia FESC, esta competencia adicional podría agravar la situación.
Las cámaras empresarias pidieron que el gobierno provincial defina por decreto o resolución los rubros en los que Santa Cruz Puede SAU puede operar y que se garantice que lo haga solo en aquellos donde no exista oferta privada suficiente. También solicitaron que se publiquen los balances y la cantidad de personal que emplea la firma estatal, que según trascendidos ya supera las 180 personas entre planta permanente y contratados.
Hasta el momento no hubo respuesta oficial desde la Gobernación ni desde la empresa. Voces y Apuntes consultó a fuentes del Ejecutivo provincial que indicaron que Santa Cruz Puede SAU fue creada precisamente para “generar empleo donde el sector privado no llega”, aunque admitieron que se está revisando el alcance de sus actividades.
Los empresarios advirtieron que, si no se corrige esta situación, varias pymes podrían verse obligadas a reducir personal o cerrar en los próximos meses, lo que se traduciría en un aumento de la desocupación en una provincia donde el Estado ya representa más del 60 % del empleo formal registrado.
Adaptado de Voces y Apuntes