Grasso: “Los números de pobreza en Santa Cruz son terribles y tienen nombre y apellido: Milei y Vidal”
El intendente de Río Gallegos apuntó contra el presidente Javier Milei y el gobernador Claudio Vidal por el aumento de la pobreza, el desempleo y el endeudamiento de los hogares santacruceños. Aunque reconoció que el índice del INDEC es sesgado, alertó sobre el impacto directo en el empleo y el bolsillo de los vecinos.
El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, calificó como “terribles” los últimos números de pobreza que registró el INDEC para Santa Cruz y los atribuyó directamente al presidente Javier Milei y al gobernador Claudio Vidal.
Desde la Cuenca Carbonífera, Grasso sostuvo que los índices de pobreza, desempleo y endeudamiento de los hogares tienen “nombre y apellido”. El jefe comunal aclaró que el dato del organismo nacional es sesgado porque no contempla la realidad de los costos locales, pero insistió en que el impacto se siente en cada barrio de la capital provincial.
“Los números de pobreza en Santa Cruz son terribles y tienen nombre y apellido: Milei y Vidal”, afirmó el intendente. Según sus palabras, las políticas nacionales y provinciales están generando una caída abrupta en el poder adquisitivo de los trabajadores y jubilados.
En Santa Cruz, donde toda noticia económica se traduce en empleo, el aumento de la pobreza afecta directamente a miles de familias. s municipales consultadas indicaron que en Río Gallegos el porcentaje de hogares que no llegan a cubrir la canasta básica supera el promedio nacional, aunque no brindaron cifras cerradas.
Grasso también se refirió al endeudamiento de los santacruceños. “La gente está pidiendo prestado para comer, para pagar los servicios y para llegar a fin de mes”, señaló. Esto se suma al freno en la obra pública y a la parálisis en varios sectores productivos que históricamente motorizan la economía provincial, como el petróleo en la zona norte y el turismo en la cordillera.
Desde el entorno del gobernador Claudio Vidal respondieron que las críticas de Grasso responden a una interna peronista y que la gestión provincial está trabajando en un plan de contención social y reactivación económica. “El gobernador Vidal heredó una provincia endeudada y con una administración desordenada”, indicaron s de la Gobernación.
El INDEC difundió hace días que la pobreza en el país alcanzó el 52,1% en el segundo semestre, con picos superiores en regiones patagónicas. En Santa Cruz, el dato oficial se ubicaría alrededor del 45%, aunque desde el municipio capitalino aseguran que la medición subestima el costo de vida local, que incluye alquileres elevados y precios de combustibles y alimentos por encima de la media nacional.
Grasso, que asumió su segundo mandato al frente del municipio más poblado de la provincia, viene insistiendo en la necesidad de recomponer salarios y generar empleo genuino. “No alcanza con asistencialismo. Hace falta que el Estado nacional y provincial generen condiciones para que las empresas contraten”, dijo.
En los gremios estatales y petroleros se sigue con atención el cruce. Desde ATE y UPCN admitieron que hay demoras en el pago de paritarias y que el poder de compra de los sueldos cayó más de 30% en los últimos 18 meses. En la Cámara de Comercio de Río Gallegos, en tanto, reportan una caída en las ventas de entre 25% y 35% en comercios de barrio.
El intendente concluyó que “Santa Cruz no puede seguir pagando el ajuste nacional ni las improvisaciones provinciales”. Pidió que tanto el gobierno nacional como el provincial revisen las medidas que, según él, están llevando a más santacruceños debajo de la línea de pobreza.
Con este posicionamiento, Grasso vuelve a marcar diferencias con la gestión Vidal y se posiciona como una voz crítica dentro del peronismo santacruceño en un contexto de alta inflación y caída del empleo registrado.