Pablo Grasso: Santa Cruz necesita seguridad jurídica y reglas claras para atraer inversiones y generar empleo
El intendente de Río Gallegos alertó sobre la caída del empleo y el cierre de comercios y PYMES en la provincia. Pidió previsibilidad para los inversores como condición para revertir la situación económica local.
El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, advirtió que Santa Cruz atraviesa una caída sostenida del empleo y el cierre de numerosos comercios y pequeñas y medianas empresas. Según sus declaraciones, la provincia necesita con urgencia generar condiciones de seguridad jurídica y reglas claras que brinden previsibilidad a los inversores.
Grasso señaló que “necesitamos otra Santa Cruz en donde haya seguridad jurídica y reglas claras que den previsibilidad a los inversores, algo que no está ocurriendo en nuestra provincia”. Sus palabras fueron parte de un acto en la capital provincial donde se abordó la situación económica local.
El jefe comunal vinculó directamente la falta de inversiones con la pérdida de puestos de trabajo. En Santa Cruz, donde la economía depende fuertemente de la actividad petrolera, el carbón, la pesca y el turismo, cada proyecto que no se concreta se traduce en menos fuentes laborales para los vecinos de Río Gallegos, Caleta Olivia, Puerto Deseado o Río Turbio.
“Por ello necesitamos otra Santa Cruz”, insistió el intendente, quien remarcó que sin un marco político y jurídico estable resulta imposible que lleguen capitales privados que permitan reactivar la economía provincial. La advertencia se produce en un contexto donde varios sectores productivos reportan disminución de actividad y dificultades para mantener planteles de personal.
En Río Gallegos, el impacto se siente en el comercio local y en las PYMES que dependen del consumo interno. Cierres de locales y suspensiones de trabajadores se han vuelto más frecuentes en los últimos meses, según observaciones de cámaras empresarias de la zona norte y de la capital.
Grasso no rompió lanzas con el gobierno provincial, pero dejó clara su postura: sin seguridad jurídica difícilmente se pueda revertir la tendencia. Su llamado apunta tanto a la Legislatura como al Ejecutivo santacruceño para que generen las garantías que los inversores requieren antes de comprometer fondos en la provincia.
La generación de empleo sigue siendo la principal preocupación de los santacruceños. Cada pozo que no se perfora, cada obra que se posterga o cada comercio que baja sus persianas afecta directamente el bolsillo de las familias de la cuenca del Golfo San Jorge, de la cordillera y de la capital provincial.
Desde los gremios petroleros y de la construcción hasta las asociaciones de comerciantes coinciden en que la falta de previsibilidad desalienta las inversiones. Grasso recogió ese diagnóstico y lo elevó como una necesidad impostergable para el desarrollo futuro de Santa Cruz.
El intendente cerró su intervención recordando que el objetivo central debe ser crear las condiciones para que las inversiones lleguen y se generen puestos de trabajo genuinos, algo que sólo será posible con un cambio de rumbo en materia de reglas de juego claras y estables.