Seis mujeres de Caleta Olivia nominadas a la 5ª edición de los Premios Lía Encalada
Silvia Pérez y Alejandra Maizares contaron sus trayectorias en la ruralidad del norte de Santa Cruz. La distinción, organizada por Mujeres de la Ruralidad Argentina, reúne postulaciones de 23 provincias y busca visibilizar el rol productivo femenino.
Seis mujeres que desarrollan su actividad en la ruralidad de Caleta Olivia fueron postuladas a la quinta edición de los Premios Lía Encalada, que organiza la Asociación Civil Mujeres de la Ruralidad Argentina.
Este año el certamen reúne candidatas de 23 provincias del país. Silvia Pérez y Alejandra Maizares, dos de las nominadas locales, compartieron parte de sus historias y resaltaron la importancia de reconocer el trabajo que sostienen las productoras en el interior santacruceño.
Los Premios Lía Encalada buscan visibilizar el aporte de las mujeres en la producción agropecuaria, ganadera, textil y en las economías regionales. En Santa Cruz, el sector ovino y la lana representan una de las actividades económicas históricas, especialmente en las zonas rurales cercanas a Caleta Olivia, Pico Truncado y Las Heras.
Según las nominadas, el reconocimiento no solo valora el esfuerzo individual sino que pone en agenda la realidad de cientos de familias que viven de la tierra en un contexto de sequías recurrentes, altos costos de insumos y dificultades de acceso a créditos y mercados. Pérez, por ejemplo, se dedica a la cría de ovejas y a la elaboración de productos derivados de la lana, mientras que Maizares combina la producción ganadera con tareas comunitarias de apoyo a otras productoras.
La iniciativa de Mujeres de la Ruralidad Argentina ya lleva cinco ediciones y en cada una ha destacado trayectorias de mujeres que, además de producir, ocupan roles de liderazgo en sus comunidades. En la provincia, el sector lanero emplea de manera directa e indirecta a más de 2.500 familias, según datos históricos del Ministerio de Producción de Santa Cruz, aunque la actividad viene afrontando una fuerte retracción por la caída de los precios internacionales y la presión de la importación.
Las ganadoras de esta edición se conocerán en las próximas semanas. Desde la organización indicaron que el premio incluye un reconocimiento económico y la posibilidad de participar en espacios de formación y comercialización a nivel nacional.
En Caleta Olivia y la zona norte, donde la economía depende fuertemente del petróleo pero también de la actividad rural complementaria, este tipo de distinciones son leídas como un respaldo a las economías diversificadas que ayudan a sostener el empleo fuera de los yacimientos. Pérez y Maizares coincidieron en que “el premio visibiliza que las mujeres rurales no solo producimos, sino que sostenemos familias, comunidades y parte de la identidad santacruceña”.
Adaptado de Voces y Apuntes