Viales de Santa Cruz advierten que rutas provinciales se deterioran por fondos nacionales no ejecutados
La Dirección Provincial de Vialidad alertó que el Gobierno nacional mantiene sin usar más de un billón de pesos asignados al mantenimiento de la red vial. En Santa Cruz, donde las rutas son clave para el petróleo y el turismo, el impacto se traduce en mayor riesgo para el transporte de carga y pasajeros.
La Dirección Provincial de Vialidad de Santa Cruz denunció que el Gobierno nacional no ejecutó más de un billón de pesos destinados específicamente al mantenimiento y conservación de rutas nacionales.
Según el organismo provincial, esa cifra equivale a recursos que fueron presupuestados pero quedaron sin aplicar bajo la premisa de “mantener el equilibrio fiscal”. El dato fue expuesto por el titular de Vialidad santacruceña, quien señaló que la falta de obras genera un deterioro progresivo de los corredores que atraviesan la provincia.
En Santa Cruz, las rutas nacionales 3, 40 y 288 son utilizadas diariamente por camiones petroleros, transporte de pasajeros y turismo hacia El Calafate y El Chaltén. El no mantenimiento se traduce en mayor cantidad de pozos, falta de demarcación horizontal y señales deterioradas, situaciones que incrementan el riesgo de accidentes.
“Los fondos existen, fueron transferidos, pero no se están ejecutando en la obra pública vial”, indicó el funcionario provincial en declaraciones recogidas por medios locales. Agregó que la provincia ya ha tenido que destinar recursos propios para intervenir en tramos críticos donde el tránsito se vuelve peligroso.
Durante los últimos meses, Vialidad Provincial realizó relevamientos que muestran un aumento del 35 % en los reclamos por estado de rutas respecto al mismo período del año anterior. Los puntos más afectados se concentran en la zona norte, entre Caleta Olivia y Las Heras, y en el corredor que une Río Gallegos con el interior.
Desde el Ministerio de Obras Públicas de la Nación todavía no emitieron una respuesta oficial al reclamo santacruceño. Fuentes del Gobierno nacional habían señalado en agosto que la prioridad es la estabilización macroeconómica y que las obras se retomarán una vez alcanzado el superávit primario sostenido.
En paralelo, intendentes de la zona norte y de la cordillera expresaron su preocupación. El intendente de Caleta Olivia manifestó que “sin rutas en condiciones el desarrollo petrolero se frena”, mientras que desde El Calafate advirtieron que el mal estado vial ya afecta la llegada de visitantes en la temporada de primavera.
La Dirección Provincial de Vialidad informó que continúa ejecutando un plan de bacheo con fondos provinciales en los accesos a Río Gallegos y en la Ruta 11, pero aclaró que su capacidad es limitada frente al volumen de la red nacional que atraviesa el territorio.
Especialistas consultados coinciden en que la decisión de no ejecutar el presupuesto vial genera un costo diferido: cada año sin mantenimiento multiplica por dos el valor de la reparación posterior. En Santa Cruz, donde el clima extremo acelera el desgaste del pavimento, ese efecto se nota con mayor rapidez.
Hasta el momento, no se registraron accidentes fatales directamente atribuidos al estado de las rutas en las últimas semanas, pero los organismos de seguridad vial provinciales elevaron la alerta y recomiendan reducir la velocidad en los tramos con mayor deterioro.
La provincia espera que en las próximas semanas se concrete una reunión entre el gobernador y autoridades nacionales para abordar el uso de los fondos viales pendientes. Mientras tanto, el reclamo se mantiene en pie y el estado de las rutas sigue siendo una preocupación cotidiana para los santacruceños que dependen de ellas para trabajar y viajar.