Río Gallegos

Celeste Robledo, ayudante de albañil en Río Gallegos: "La mujer también puede dedicarse a cosas grandes"

Celeste Robledo dejó atrás prejuicios y se formó como ayudante de albañil para construir su propio hogar. Su historia refleja cómo en Santa Cruz las mujeres rompen barreras en oficios tradicionalmente masculinos.

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Celeste Robledo trabaja como ayudante de albañil en Río Gallegos y sueña con levantar su casa propia.

La joven santacruceña decidió capacitarse en construcción pese a los estereotipos que aún persisten en el sector. "La mujer también puede dedicarse a cosas grandes", afirmó en diálogo con este medio.

Robledo participa de cursos de formación laboral que el municipio y organismos provinciales impulsan para incorporar mano de obra local en obras públicas y privadas. En los últimos dos años, la cantidad de mujeres inscriptas en estos programas creció un 35 por ciento respecto de 2024, según datos del área de Empleo municipal.

"Al principio te miran raro, pero cuando ven que sabés mezclar, tirar una línea o cargar material, el prejuicio se cae", relató la ayudante de albañil. Agregó que su objetivo principal es adquirir las habilidades necesarias para edificar su vivienda en un lote que le fue adjudicado en un barrio periférico de la capital provincial.

En Santa Cruz, donde el costo de la mano de obra especializada incide directamente en el acceso a la vivienda, iniciativas como estas buscan reducir la brecha de género en el rubro. El año pasado se registraron 180 inscripciones femeninas en cursos de albañilería, electricidad y herrería, frente a las 133 de 2024.

Celeste Robledo, que combina su formación con el cuidado de su familia, contó que el apoyo de su pareja fue clave para dar el primer paso. "Me dijo que si yo quería intentarlo, él me iba a bancar con los chicos. Eso me dio fuerza", dijo.

Desde la Secretaría de la Mujer de la provincia destacaron casos como el de Robledo como ejemplos de empoderamiento económico. "Cuando una mujer se capacita en oficios, no solo mejora sus ingresos: transforma su entorno y el de su comunidad", señaló la titular del área, Laura Martínez.

La construcción del hogar propio sigue siendo uno de los principales anhelos de las familias riogallegenses. Según el último relevamiento municipal, más de 2.800 familias aguardan por soluciones habitacionales en la ciudad, cifra que representa un 8 por ciento más que en octubre de 2025.

Robledo ya completó el módulo básico de albañilería y avanza en el intermedio. "Quiero llegar a ser oficial. No se trata solo de construir una casa, se trata de demostrar que podemos estar en cualquier lugar donde haya que laburar", concluyó.

Su historia se replica en otros puntos de la provincia, donde cada vez más mujeres se suman a oficios vinculados a la obra pública y privada. En Río Gallegos, el programa "Manos a la Obra" ya egresó a 47 mujeres en lo que va de 2026, un récord para la iniciativa.

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