Pirri Martínez corrió las 30° 2 Horas de Puerto Deseado con la Chevy de su tío
El piloto deseado compartió la butaca con su familia y convirtió una fecha del zonal en un hito personal. La carrera se disputó el domingo 18 de octubre de 2026 en el circuito local.
Puerto Deseado. La trigésima edición de las 2 Horas de Puerto Deseado tuvo un sabor especial para uno de sus protagonistas. "Pirri" Martínez, vecino de la localidad, subió a la Chevy que preparó su tío y compartió la pista con su familia en una jornada que, según sus propias palabras, "fue mucho más que una carrera".
La competencia, que se desarrolló el domingo 18 de octubre de 2026 en el autódromo local, reunió a más de 30 autos de diferentes categorías del zonal santacruceño. Martínez completó las dos horas de carrera junto a su primo y su tío, quienes se turnaron al volante del Chevrolet con el número 30.
En la zona norte de la provincia, el automovilismo zonal no es solo deporte: es uno de los pocos espacios donde se generan empleos directos e indirectos en talleres mecánicos, gomerías, transporte y hotelería durante cada fecha. Según datos de la Asociación Regional de Automovilismo Deportivo (ARAD), cada edición de las 2 Horas moviliza a más de 150 personas entre pilotos, mecánicos y colaboradores.
Martínez explicó que la decisión de correr con la Chevy de su tío surgió como un proyecto familiar que se gestó durante meses. "El auto lo armamos entre todos. Mi tío es quien lo mantiene desde hace años y para mí era importante poder devolverle un poco de lo que él me dio", contó el piloto después de la competencia.
La carrera se disputó bajo un clima típico de la costa deseada: viento moderado de 25 km/h y temperatura de 12 grados. La Chevy, que compitió en la división TC Provincial, logró terminar la prueba en la mitad de la tabla de posiciones, un resultado que la familia celebró como un triunfo.
Desde los gremios vinculados al sector, como el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) seccional Santa Cruz, destacaron que eventos como este sostienen el trabajo de decenas de familias en talleres de Caleta Olivia, Las Heras y Puerto Deseado. "Cada auto que corre representa entre dos y cuatro puestos de trabajo calificado", señalaron desde la entidad.
Por su parte, la comisión organizadora de la ARAD indicó que la fecha contó con el apoyo del municipio de Puerto Deseado, que destinó alrededor de 4 millones de pesos para la puesta en condiciones del circuito y la seguridad. El intendente local, presente en el palco, resaltó que "el automovilismo es parte de la identidad deseada y genera movimiento económico en un momento donde la pesca y el petróleo atraviesan ajustes".
"Pirri" Martínez, que trabaja habitualmente en un taller mecánico de la ciudad, admitió que la experiencia superó cualquier expectativa deportiva. "Corrimos con mi primo y mi tío. En un momento los tres estábamos en el box y nos dimos cuenta de que esto era mucho más que una carrera. Era estar juntos, pelear por algo que construimos con las manos", dijo.
La 30° edición de las 2 Horas de Puerto Deseado se cerró con victorias en las distintas divisionales y dejó la expectativa abierta para la última fecha del zonal 2026, que se correrá en noviembre en el autódromo de Las Heras. Para Martínez y su familia, sin embargo, la jornada del domingo ya quedó marcada como irrepetible.
En Santa Cruz, donde cada actividad económica se mide por su impacto en el empleo, el automovilismo zonal sigue siendo un motor silencioso que une generaciones y sostiene oficios que de otra forma podrían desaparecer.