Represas de Santa Cruz: chinos avanzan en reanimación y evalúan sustituir gas en generación
Tras años de demoras, el consorcio chino que construye las represas Kirchner y Cepernic reactivó obras clave en el río Santa Cruz. La iniciativa podría reemplazar parte del gas natural en la matriz energética provincial, afectando empleo y regalías locales.
El consorcio chino a cargo de las represas hidroeléctricas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic en Santa Cruz retomó el ritmo de obra luego de años de parálisis y revisiones técnicas. Según datos de la empresa, en los últimos meses se avanzó en la colocación de más de 200.000 metros cúbicos de hormigón en el dique principal de la Kirchner, lo que representa alrededor del 12% del total previsto para esa estructura.
Las represas, ubicadas sobre el río Santa Cruz a unos 200 kilómetros de El Calafate, tienen una potencia instalada conjunta de 1.740 megavatios. De completarse, generarían energía equivalente al consumo de más de un millón de hogares. En Santa Cruz esto se traduce directamente en empleo: actualmente trabajan en el proyecto unos 1.800 operarios bajo el convenio colectivo de la UOCRA, cifra que podría trepar a 4.500 en la etapa de pico si se mantiene el ritmo actual.
El “largo y paciente camino” de los chinos, como lo describen fuentes del sector, comenzó en 2014 con la firma del acuerdo bilateral. Tras la rescisión parcial del contrato en 2021 y renegociaciones que incluyeron ajustes en el financiamiento por parte de los bancos chinos, el proyecto volvió a ganar impulso en 2024. En los últimos doce meses se completaron estudios de impacto ambiental complementarios y se firmaron adendas que clarifican plazos de desembolso.
Desde el lado sindical, el secretario general de la UOCRA seccional Santa Cruz, Julio Ramírez, valoró el repunte: “Hay 1.800 compañeros que hoy tienen trabajo estable gracias a estas obras. Si se frena otra vez, volvemos a los niveles de desocupación que vivimos en 2022”. Por su parte, la Cámara Argentina de la Construcción filial provincial señaló que cada mes de obra activa inyecta alrededor de 2.500 millones de pesos en salarios y compras locales, según sus registros actualizados a julio de 2026.
Uno de los aspectos que más interés genera en la provincia es la potencial sustitución de gas. Las represas podrían aportar entre el 35% y el 45% de la energía que hoy se genera en la región patagónica con centrales térmicas que consumen gas natural. Eso implicaría una reducción estimada de 1,2 millones de metros cúbicos diarios de gas que actualmente se inyectan en las usinas de la cuenca. En términos económicos, las regalías hidroeléctricas que recibiría Santa Cruz rondarían los 180 millones de dólares anuales una vez que ambas centrales estén operativas, según estimaciones del Ministerio de Energía provincial.
Fuentes del gobierno santacruceño consultadas por Energía & Negocios indicaron que la gobernación mantiene conversaciones con el consorcio para garantizar que al menos el 70% de las compras de insumos se realice con proveedores locales. “No solo es generación eléctrica. Es trabajo para las empresas de Cañadón Seco, Las Heras y Caleta Olivia que fabrican premoldeados y estructuras metálicas”, explicaron.
El proyecto no está exento de críticas. Organizaciones ambientales y algunos sectores de la oposición legislativa cuestionan el impacto en el cauce del río y en la zona de glaciares. Sin embargo, los informes técnicos presentados ante la Secretaría de Ambiente de la Nación, avalados por el INTI, indican que los desvíos provisionales del río ya están funcionando dentro de los parámetros aprobados.
Para los gremios petroleros de la zona norte, el avance de las represas también representa una posible diversificación. Si se reduce el consumo de gas en generación eléctrica, podría liberarse volumen para exportación o para nuevos proyectos de gas no convencional en la cuenca del Golfo San Jorge. “Hoy el 28% del gas que producimos en Santa Cruz se quema en centrales térmicas. Si las represas entran en línea, ese porcentaje baja y se abre espacio para más inversión y más puestos”, señaló un dirigente de la Federación de Petroleros.
El próximo hito clave será la inauguración del desvío definitivo del río, prevista para el segundo semestre de 2027. De cumplirse ese cronograma, la represa Kirchner comenzaría a generar sus primeros megavatios en 2028. Para una provincia donde toda noticia económica es, en el fondo, una noticia de empleo, el paciente regreso de los chinos al río Santa Cruz se lee como una hoja de ruta con números concretos: cuántos trabajan, cuánto se invierte y qué pasa si el ritmo se sostiene.
Adaptado de Energía & Negocios