Santa Cruz firma 170 convenios para prácticas en escuelas técnicas
El programa vincula a más de 1.200 estudiantes de secundarias técnicas con empresas petroleras, organismos públicos y PyMEs. Se busca que las pasantías se traduzcan en inserción laboral real en la provincia.
El gobierno de Santa Cruz avanza en la articulación entre el sistema educativo técnico y el mundo del trabajo. Según datos oficiales, se firmaron 170 convenios de prácticas profesionalizantes que involucran a más de 1.200 alumnos de escuelas secundarias técnicas de toda la provincia.
Estos acuerdos se distribuyen entre empresas del sector energético, organismos públicos provinciales y municipales, cámaras empresarias y pequeñas y medianas empresas. La mayoría de las prácticas se concentran en la zona norte, donde la actividad petrolera y de servicios asociados sigue siendo el principal motor de empleo.
En la cuenca del Golfo San Jorge, los convenios más numerosos corresponden a operadoras y contratistas petroleras. Allí los estudiantes de especialidades como electromecánica, instrumentación y soldadura realizan pasantías de entre 80 y 240 horas, según el año de la carrera. Los convenios son firmados tanto por el Consejo Provincial de Educación como por las empresas adheridas al acuerdo marco con la Cámara de Empresas Petroleras de Santa Cruz.
En Río Gallegos y zona sur, los organismos públicos (ministerios, hospitales y municipios) absorben casi el 40% de las prácticas. Los alumnos de las orientaciones en informática, administración y gastronomía completan sus horas en dependencias estatales. En El Calafate y Río Turbio, el turismo y la actividad carbonífera también aportan cupos.
Desde el gremio docente ADOSAC señalaron que el programa es positivo siempre que las prácticas no reemplacen mano de obra calificada. “Es importante que los chicos vean el oficio real, pero los convenios deben garantizar que no se use a los estudiantes como mano de obra gratuita”, indicó el secretario general del gremio en declaraciones recogidas por medios locales.
Por su parte, las cámaras empresarias destacaron la necesidad de contar con jóvenes formados en los estándares de seguridad y calidad que exige la industria hidrocarburífera. “Un egresado que ya hizo su práctica en un yacimiento o en una planta de tratamiento llega con una ventaja concreta a la hora de ingresar al mercado laboral”, explicó el presidente de la Cámara de Servicios Petroleros de la provincia.
Las escuelas técnicas de Caleta Olivia, Las Heras, Pico Truncado, Puerto Deseado, Río Gallegos, El Calafate y Río Turbio son las que más convenios tienen activos. En total participan 28 establecimientos educativos de gestión estatal. El programa incluye un seguimiento conjunto entre tutores escolares y supervisores de las empresas, con certificación oficial de las horas cumplidas.
Las autoridades educativas indicaron que el objetivo es que al menos el 35% de los estudiantes que completen las prácticas consigan su primer empleo formal en las mismas empresas u organismos donde se formaron. Aunque aún no hay cifras consolidadas de inserción laboral del ciclo 2026, desde el Ministerio de Educación y la Secretaría de Trabajo provincial afirman que los primeros relevamientos muestran un porcentaje de continuidad superior al 20%.
El convenio marco establece que las prácticas son sin relación de dependencia, con cobertura de ART por parte de la institución educativa o la empresa según el caso, y sin remuneración obligatoria. Sin embargo, varias operadoras petroleras optaron por otorgar un viático o ayuda económica a los pasantes.
Este fortalecimiento de las escuelas técnicas responde a la demanda histórica de la economía santacruceña: la necesidad de mano de obra calificada en sectores clave como petróleo, gas, minería, pesca y turismo. Cada egresado que se inserta en la provincia representa, según estimaciones gremiales, entre 1,8 y 2,3 puestos indirectos en la cadena de valor local.
El próximo paso anunciado es la ampliación del programa a las escuelas de formación profesional de adultos y a los institutos superiores de educación técnica, con el objetivo de llegar a 250 convenios antes de fin de 2026.