De cada 10 máquinas, 6 están paradas: el impacto en la industria de la cordillera santacruceña
El diagnóstico expuesto en la Expo de Comodoro Rivadavia revela una fuerte caída en la actividad petrolera que afecta directamente a los trabajadores y contratistas de Río Turbio, 28 de Noviembre y El Calafate. Cuántos empleos están en juego y qué convenios rigen el sector.
El panorama que se presentó la semana pasada en la Expo de Comodoro Rivadavia no deja lugar a dudas: de cada diez máquinas que operan en la industria petrolera, seis se encuentran paradas. Este dato, compartido por empresarios y referentes gremiales del sector, tiene impacto directo en la zona cordillerana de Santa Cruz, donde centenares de familias dependen de la actividad hidrocarburífera y de sus servicios asociados.
Según las cifras que circularon en el evento, la paralización alcanza al 60 % del parque de equipos. Eso se traduce en perforadoras, workover, equipos de pulling y servicios especiales que permanecen inactivos en los yacimientos del Golfo San Jorge y sus extensiones hacia el oeste. En la cordillera, donde la producción es menor pero estratégica para el empleo local, el efecto se siente en talleres, transportes y prestadores de servicios que operan entre Río Turbio, 28 de Noviembre y El Calafate.
En la provincia, la industria petrolera y sus contratistas emplean a más de 4.500 trabajadores bajo el convenio colectivo de la actividad privada (principalmente el CCT 645/10 de petroleros y el de UOCRA para construcción y montajes). De ese total, alrededor de 800 corresponden a la zona cordillerana y a servicios que se prestan desde Calafate hacia el norte. Si se mantiene el nivel actual de inactividad, fuentes del sector estiman que entre 250 y 350 puestos podrían verse afectados en los próximos meses, ya sea por suspensiones o por reducción de horas.
Los empresarios consultados durante la Expo señalaron que el principal motivo es la caída del precio del barril y la dificultad para cubrir costos operativos. “Cuando el barril baja de los 55 dólares, muchos pozos marginales dejan de ser rentables”, explicó un contratista que opera en la zona oeste. Del lado sindical, el secretario general de un gremio petrolero de la cuenca afirmó que ya se registraron suspensiones temporarias en dos empresas de servicios y que se negocia una cláusula de reactivación atada a la recomposición del barril Brent.
En Río Turbio y 28 de Noviembre, donde la actividad petrolera convive con el complejo carbonífero de YCRT, el golpe se suma a la incertidumbre por el futuro de las minas. Allí, unos 350 operarios de servicios petroleros (transporte de equipos, catering, mantenimiento) dependen de contratos que se renuevan cada tres meses. Si seis de cada diez máquinas siguen paradas, esos contratos corren serio riesgo de no renovarse a fin de año.
En El Calafate, el impacto es más indirecto pero igual de sensible. Varios talleres mecánicos y proveedores de insumos que atienden tanto al turismo como a la industria hidrocarburífera reportan una baja del 40 % en sus facturaciones desde julio. “Cuando se para la perforación, se para todo el movimiento de camiones, repuestos y mano de obra calificada”, señaló el presidente de la Cámara de Comercio local.
Desde la Gobernación santacruceña se mantiene un monitoreo permanente de la situación. Funcionarios del Ministerio de Producción indicaron que se buscará articular con Nación para activar regímenes de promoción que permitan mantener la actividad en los yacimientos marginales de la cordillera. Mientras tanto, los gremios ya pidieron una reunión paritaria de emergencia para discutir una posible recomposición salarial y garantías de continuidad laboral.
El diagnóstico de la Expo de Comodoro deja en claro que la crisis no es solo de números de producción: se mide en empleos concretos. En una provincia donde cada pozo que se cierra o cada equipo que se detiene se lee como puestos que se pierden, las próximas semanas serán clave para definir si el 60 % de máquinas paradas se convierte en un problema estructural o si se logra revertir antes de fin de año.