El fotógrafo santacruceño que vio el atentado al Pentágono desde Washington
Horacio Córdoba, nacido en Río Gallegos, se encontraba en la capital estadounidense el 11 de septiembre de 2001 y registró con su cámara el impacto del avión contra el edificio del Pentágono.
El 11 de septiembre de 2001, Horacio Córdoba observaba el cielo de Washington cuando un avión comercial se estrelló contra el Pentágono a pocos kilómetros de donde se encontraba.
El fotógrafo, nacido en Río Gallegos y radicado en Buenos Aires desde hace décadas, había viajado a la capital estadounidense para cubrir la asunción de George W. Bush como presidente. Ese día, su agenda incluía una sesión fotográfica en las inmediaciones del Pentágono.
"Escuché un ruido ensordecedor y vi cómo el avión se incrustaba en el edificio. El fuego y el humo fueron inmediatos", recordó Córdoba en una entrevista con este medio. El impacto ocurrió a las 9:37 hora local, apenas 51 minutos después del primer avión que golpeó las Torres Gemelas en Nueva York.
En ese momento, Córdoba tenía 38 años y ya acumulaba experiencia como fotógrafo de prensa. Su presencia en Washington no estaba relacionada con ninguna cobertura de inteligencia o defensa, sino con el seguimiento de la agenda política del nuevo gobierno republicano.
El santacruceño logró tomar varias fotografías en los minutos siguientes al impacto. Las imágenes muestran columnas de humo negro elevándose desde uno de los costados del edificio, vehículos de emergencia acercándose y personas corriendo en todas direcciones.
"Lo primero que pensé fue en mi familia en Argentina. No entendía qué estaba pasando, si era un accidente o un ataque", contó. Minutos después, cuando se confirmó que se trataba de un atentado coordinado, la ciudad entró en un estado de caos controlado.
Según datos oficiales del informe de la Comisión del 11-S, el vuelo 77 de American Airlines, un Boeing 757 con 64 personas a bordo, fue secuestrado y dirigido contra el Pentágono. Murieron las 64 personas del avión y 125 dentro del edificio.
Córdoba permaneció en Washington varios días más, documentando las medidas de seguridad que se tomaron de inmediato. El cierre del espacio aéreo, el despliegue de tropas y el miedo generalizado marcaron aquellas jornadas.
De regreso en Argentina, sus fotos del Pentágono fueron publicadas en varios medios nacionales. Con el tiempo, el fotógrafo siguió trabajando en coberturas políticas y sociales, pero aquel 11 de septiembre quedó marcado como el día en que un santacruceño fue testigo directo de uno de los atentados más graves de la historia contemporánea.
A 25 años de los hechos, Córdoba reflexiona sobre cómo aquel evento cambió no solo la política internacional sino también la forma en que se percibe la seguridad en todo el mundo. "Lo que vi ese día me hizo entender que las distancias geográficas ya no protegían a nadie", señaló.
En Santa Cruz, donde todavía tiene familia y amigos, su historia circula cada vez que se conmemora la fecha. Para muchos, representa un lazo inesperado entre la provincia patagónica y uno de los acontecimientos que reconfiguraron el siglo XXI.